Mostrando entradas con la etiqueta dulces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dulces. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de julio de 2014

¿CÓMO SE HACEN LOS BUÑUELOS DE CALABAZA?

La verdad es que pese haber oído mil veces hablar de los famosísimos buñuelos de calabaza jamás los había probado.

 Lo cierto es que los buñuelos son un dulce típico de Valencia y dicen las malas lenguas que es más sencillo y rápido comprarlos en la calle que elaborarlos en casa. Para que os hagáis una idea los buñuelos vienen a ser como los churros. Hay puestos en los que los elaboran y también los hacen en ciertas panaderías, cafeterías y churrerías claro. Pues nunca los había probado, hasta que los he preparado y... no puedo comparar. Pero parece que me han salido buenos, eso dice Patricia (a mi también me parecieron riquísimos), la cuestión es que la receta era buena y tuve la suerte del principiante. Espero que a vosotros os pase lo mismo. 


OTROS NOMBRES Y VARIANTES: Buñuelos de Viento, buñuelos rellenos, buñuelos de crema, buñuelos del Ampurdá...





INGREDIENTES

  • 250 gr DE HARINA 
  • 600 gr DE CALABAZA
  • 1 CUCHARADITA DE LEVADURA EN POLVO
  •  4 HUEVOS M
  • 50 gr DE AZÚCAR
  • SAL
  • LA RALLADURA DE DOS NARANJAS
  • ACEITE DE GIRASOL
A COCINAR!!

Tengo que admitir que yo he usado mi flamante nueva amasadora para esta receta, pese a que en la original usaban el método del volcán. 

1. Lo primero es poner agua en un cazo. Hay que limpiar la calabaza de pipas y piel para dejar solo la carne. La dejamos hervir un buen rato como si fuéramos hacer puré o crema de calabaza. Tiene que quedar blanda. Cuando esté hecha la pasamos por la batidora y reservamos el puré. El agua del cazo no hay que tirarla porque la vamos a usar para hacer la masa.

2. Ahora vamos con la masa. Tamizamos la harina, como siempre, para evitar que se formen grumos. La mezclamos con una pizca de sal, la levadura y la azúcar. Vamos a utilizar solo las yemas de los huevos. También ponemos la ralladura de las naranjas. Mientras se sigue amasando añadimos chorritos del caldo de cocción y finalmente el puré de la calabaza hasta tener una textura como la de los churros. Acuérdate como los amasa el churrero, debe ser más manejable que la del pan. No deben quedar grumos, la masa debe ser fina para que queden sin sorpresas. Las claras que habíamos separado de las yemas hay que llevarlas a punto de nieve. A ver, en este punto os cuento mi problema. Tengo una batidora amasadora que facilita mucho las cosas, pero no puedo usarla al mismo tiempo para levantar las claras y amasar la mezcla. Eso lo descubrí tarde y me tocó hacerlo a mano, cosa que es cansina y desesperante. Así que cuando separes las yemas de las claras usa la batidora amasadora para dejar preparado el punto de nieve. Creo que me habéis entendido. Para incorporar las claras a la mezcla lo hacemos con una cuchara o espátula de abajo arriba con un movimiento envolvente. La idea es que pierda poco aire, así quedan más esponjosos. 

3. Ahora vamos con el "momento freidora". Debemos poner en la sartén aceite en abundancia como si fuéramos a freír patatas. Y tiene que estar ya caliente cuando pongas los buñuelos. Para darles forma simplemente con dos cucharas, como si fueran croquetas, y los ponemos en el aceite. Tienen que quedar dorados. Te recomiendo que los vayas poniendo sobre un plato con papel de cocina para absorber el exceso de aceite. Mientras aún están calientes y sobre el plato ponemos un poco de azúcar por encima para decorar y darte un toque más dulce. Ya veis que hasta en este detalle se parecen a los churros. 

PRESENTACIÓN

Los buñuelos son un dulce no muy estético, es complicado que te salgan dos iguales. Así que no te esfuerces mucho, los pones en un platito con su azúcar y a comer. Están más ricos recién hechos. 

¿QUÉ BEBEMOS?

Un chocolate calentito o un café con leche, son lo ideal para poder mojarlos.

ORIGEN

Es un clásico encontrar puestos de buñuelos en las fiestas de Fallas de Valencia y en general de cualquier pueblo valenciano. Compite y yo diría que incluso supera en ventas a los míticos churros, por lo general se venden en el mismo puesto ambulante. Pero no son exclusivos de Valencia. Existen muchas zonas de España como Cataluña, Islas Baleares, Aragón y Andalucía donde son muy típicos. Es más en Colombia, Cuba, Ecuador, México y USA también se consumen. Hay tanta variedad que incluso los hay de gamba, de carne, de queso... 

Bueno señores y señoras, niños y niñas, damas y caballeros (como dice mi hija), pues ya hemos aprendido algo más. Los buñuelos son un producto de producción multinacional. Espero que os animéis a intentar hacer los vuestros en casa y que os salgan tan ricos como a mi la primera vez. Ánimo.

 OTRAS RECETAS DE MI BLOG QUE PUEDEN INTERESARTE

viernes, 21 de marzo de 2014

Receta para preparar Mona de Pascua Casera de Alicante ¿Cómo se hace?

Receta de Mona de Pascua tradicional. La Mona de Pascua es un bollo muy típico de Alicante. En realidad la Mona de Pascua se prepara en muchas regiones de España pero yo me voy a centrar en la Mona de Pascua tradicional de Alicante.

La masa y forma de prepararlo es muy parecida a la del Roscón de Reyes con la diferencia de que haremos porciones individuales y adornaremos con un huevo duro. Aquí tienes la receta.

La tradición de comer la Mona de Pascua está muy arraigada en Alicante y cada lunes y martes de Pascua los alicantinos nos vamos al campo o la playa a disfrutar de la familia y comernos la mona. De hecho más que Pascua nosotros le llamamos "monas" en plan... "¿Dónde vamos en monas?". 






INGREDIENTES PARA 5 O 6 MONAS DE PASCUA
  • LECHE ENTERA 125 ml
  • ACEITE DE OLIVA 35 ml
  • HARINA DE FUERZA 1/2 Kg
  • ESENCIA DE AZAHAR
  • AZÚCAR BLANCA 125 g
  • LEVADURA FRESCA 25 g (un dadito)
  • RALLADURA DE LIMÓN O NARANJA
  • 2 HUEVOS
  • ANÍS ESTRELLADO O CARDAMOMO (OPCIONALES)
A COCINAR!!!

1. Calentar la leche en un cazo y añadirle el anís estrellado o las semillas de cardamomo muy bien machacadas. El tema de el anís y el cardamomo es cosa mí. Son monas #amimanera. Solo le aportan un toque de sabor diferente. No hay que dejar que el agua llegue a hervir pero si dejarla al fuego al menos durante 10 o 15 minutos para que coja sabor. Dejamos enfriar y cuando esté tibia y esto es muy importante, no debe estar muy caliente, añadimos el dadito de levadura fresca. Si lo haces con la leche caliente la levadura se morirá y ya ni mona ni toña ni nada. 

2. Ahora en un recipiente grande,  puede ser el de la amasadora, ponemos el azúcar y la mitad del aceite y mezclamos bien. Añadimos los huevos y batimos hasta que tengamos una pasta homogénea. Añadimos la ralladura de limón o naranja y un par de cucharadas de esencia de azahar (está en muchos supermercados). 




3. Ahora vamos a añadir poco a poco la harina que tienes que haber tamizado para que quede más esponjosa. Vamos añadiendo cucharadas de harina, removemos, chorrito de leche, removemos, chorrito de aceite, removemos... así hasta que tengamos todos los ingredientes en el bol. Si usas una amasadora o batidora lo tendrás más fácil, pero de siempre se ha hecho a mano y aún no se a muerto nadie. Así que no hay excusa. ¿Cuándo está la masa lista? Cuando no se pega al recipiente y está suelta.

4. Como consejo te diré que procures que la leche con la levadura no se te enfríe por completo. Así que si prefieres aparcar ese paso y calentarla cuando ya tengas la harina lista, puedes hacerlo. Ya tenemos nuestra masa de fermentación lista. Ahora la tenemos que dejar reposar o levar, que es la palabra correcta, durante unas 4 o 5 horas. Preferiblemente en un lugar que tenga una temperatura templada. También lo puedes dejar en la nevera o en la cocina pero entonces tendrás que esperar el doble de horas a que la levadura suba. La tenemos que tener en un recipiente grande, ten en cuenta que puede subir hasta tres veces su tamaño. Tapar el recipiente con un paño mojado.

CONSEJO - Para hacer subir la masa con más facilidad puedes usar el método que uso para el roscón. Meter la bola de masa en un recipiente grande con agua templada. Se irá al fondo pero en unos minutos subirá a la superficie. En ese momento ya la sacamos y la ponemos a levar como antes he explicado... en un recipiente grande tapado con un paño... bla bla bla.


5. Pasadas unas horas verás como tu bola de masa ha crecido mucho. Ahora es el momento de partirla en los trozos que luego serán nuestras monas o toñas individuales. Para ello os aconsejo poner papel de hornear sobre una encimera y pintarlo con una brocha y unas gotitas de aceite de oliva. Ojo digo unas gotitas, lo justo para que no se pegue al papel. También te recomiendo que mojes tus manos con un poco de mantequilla o aceite, será más fácil manejar la masa y no se te pegará. Cortamos la masa (yo uso una espátula metálica) en unos 5 o 6 trozos y separa uno más pequeño para luego hacer decoraciones. 

6. Ponemos papel de hornear en una bandeja de horno y echamos un poco de harina por encima, la distribuimos con el pincel. Esto es para que no se peguen las monas al papel durante el horneado. Ahora es el momento artístico. Tienes que darle la forma que tu quieras a la mona, pero ojo, no es masa fresca no se puede manipular del mismo modo, tienes que ir con más cuidado. Yo te recomiendo que hagas círculos si es tu primera vez o las hagas alargadas con forma de barra de pan pequeña. Tienes que hacerle el hueco para poner el huevo. Una buena forma es poner ya el huevo duro directamente. Y ahora hay que volver a dejarlas levar durante unas dos horas y pico. Sobre la bandeja y si puede ser tapadas pero sin que el trapo las toque, a modo de carpa. 

7. Ya están listas para poner en el horno que vamos a precalentar a 180ºC con función arriba y abajo. Solo nos falta decorarlas. Para ello ponemos los huevos si aún no lo habíamos hecho. Con el trocito que de masa que habíamos reservado hacemos unos churritos para hacer una cruz sobre el huevo a modo de ventana. También puedes usarlos para otras decoraciones si tu imaginación te lo permite. Batimos un huevo muy bien y pintamos con un pincel todas las monas. 
También puedes poner un poquito de agua con esencia de azahar y echar unas cucharadas de azúcar para hacer un glaseado casero rústico. Pintamos con un pincel donde queramos.

Metemos nuestras monas de pascua al horno a altura media durante unos 20 minutos. Recuerda que como siempre os digo los hornos mienten como bellacos. Controla visualmente tus monas, si ves que se doran demasiado tápalas con papel de aluminio. Es más yo tendría preparado el papel de aluminio sí o sí antes incluso de meterlas al horno para ahorrarme tiempo. El tiempo del horno es relativo, pueden ser 15 o 25, los hornos son unos aparatos ingratos. Así que no te fíes. 

8. Ya están fuera del horno y la casa huele de maravilla. El aroma a monas de Pascua recién hechas es incomparable. Ahora dejamos que se enfríen y podemos seguir decorándolas como queramos. Con birutitas de colores, con dibujos de buttercream, o glasa real como las de las galletas de jengibre. O las dejas tal cual que es lo que se hacía antaño. 

VARIANTES

Todas las que tu quieras, hay muchas. Cada panadero tiene su forma de prepararlas. Pero la esencia es muy parecida a la del Roscón de Reyes.

¿QUÉ BEBEMOS?

Un chocolate caliente sería lo ideal. 

HISTORIA Y ORIGEN

El nombre proviene de la palabra árabe munna que significa provisión de la boca. Era un regalo que los vasallos hacían a sus señores. La costumbre arraigó por todo el Mediterráneo. Los cristianos lo adoptaron como un postre que simboliza que la Cuaresma ha terminado.

Cuentan los más mayores en Alicante que las monas eran un regalo que hacían los padrinos a los niños cuando eran pequeños al salir de misa en Domingo de Pascua. Parece que esa tradición fue arraigando y pasaron a ser los padres los que compraban mona para los hijos y para ellos. Lo típico era ir a "comerse la mona" en los diferentes espacios abiertos que la ciudad tenía por aquel entonces: el Monte Benacantil, La Serra Grossa, la "Montaña del Huevo", el Monte Tossal. Tened en cuenta que no había coches y no era tan fácil desplazarse en familia. Se cantaban canciones, se jugaba a la comba, se volaban cometas... Existe un cuadro del artista alicantino Gastón Castelló que describe la escena a la perfección.
Actualmente la gente joven sigue organizándose para monas. Desde hace unas décadas las playas también son una zona muy concurrida esos días. 

En otras regiones como Murcia, Valencia, Cataluña y Aragón tiene su particular visión de las Monas de Pascua. Las catalanas por ejemplo son unos roscos con los huevos duros distribuidos a modo Roscón de Reyes. 

A la versión sin huevo duro se le suele llamar toña. 



CURIOSIDADES

Dice una tradición no escrita que tienes que romperle el huevo duro en la cabeza a alguien a traición. También existe la leyenda urbana de que que algunos panaderos ponen huevos crudos para fomentar la risa... Doy fe de ello. Las decoraciones de las monas son hoy en día muy variadas, desde la tradicional, a los míticos cocodrilos hasta monas de chocolate con los huevos coloreados...


OTRAS RECETAS DE MI BLOG QUE PUEDEN INTERESARTE

lunes, 3 de marzo de 2014

Tocinillo de Cielo Receta

El Tocinillo de Cielo o Tocino de Cielo es uno de los dulces más tradicionales de nuestra gastronomía. Todos hemos comido Tocinillo de Cielo alguna vez, pero ¿Hace cuanto que no lo pruebas? Por desgracia es uno de esos muchos dulces típicos que se está viendo arrinconado por la nueva repostería. Aquí tenéis una de las mejores recetas que he usado para hacer Tocino de Cielo así que ya no hay excusa. Es fácil, rápido y sale siempre bien. Aquí tenéis la receta http://elplatotipico.blogspot.com.es/2014/03/tocinillo-de-cielo-receta.html

Con todas las claras que te van a sobrar puedes elaborar unos fantásticos soplillos, merengues o usarlas para hacer un frostig de queso... Mira si tienes opciones.





INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

  • 450g DE AZÚCAR BLANCA
  • 10 YEMAS DE HUEVO
  • 1 VASO DE AGUA DE CALIDAD
  • CARAMELO LÍQUIDO
  • 1 LIMÓN
  • 1 RAMITA DE CANELA

UTENSILIOS DE COCINA

Cazos, un bol grande o cuenco para batir, moldes, un tamizador o colador. 


A COCINAR!!!

1. Preparar el almíbar para los Tocinillos de Cielo. Para ello vamos a poner el vaso de agua en un cazo junto con el azúcar. También vamos añadir la ramita de canela y la corteza del limón. No sirve ralladura y la corteza que tenga lo menos de la parte blanca posible. Ya sé que pido mucho pero confío en vosotros. La parte blanca amarga un poco. Lo dejamos a fuego lento durante 20 minutos removiendo con un cucharón o pala de madera de vez en cuando. ¿Por qué de madera? Para no rallar el cazo, mira que simple explicación. Pasado ese tiempo lo dejamos enfriar y comprobamos la consistencia de nuestro almíbar. Para ello metemos dos dedos el el cazo (cuando esté frío) y los separamos. Debe formarse un hilo de unos cuantos centímetros 3 o 4. No hace falta sacar el metro se puede hacer a ojo.

2. Ponemos las yemas en un bol y las mezclamos. Ojo, he dicho mezclar no batir. Tenemos que dejar una crema de yema homogénea pero sin espumarla. Cuando esté en ese punto podemos añadir poco a poco nuestro almíbar, siempre a temperatura ambiente. Si lo pones caliente las yemas cuajaran y ya no serán Tocinillos de Cielo. Removemos bien sin llegar a batir, igual que antes. 

3. Preparamos los moldes. Puedes usar moldes de silicona, pequeños grandes, con formas... Yo uso uno redondo básico que me va ideal para meter en el horno. Luego puedes sacar las porciones con moldes para galletas redondas o simplemente cortándolos con un cuchillo. Lo ideal es poner un poco de caramelo en el fondo de cada molde como si fuera un flan. Yo utilizo caramelo preparado. Mojo un pincel de repostería de los que son de silicona y barnizo bien el interior sin excesos.Ya bastante dulce está el Tocinillo de Cielo como para ponerle un extra de azúcar. Vertemos poco a poco la crema sobre los moldes ayudándonos de un tamizador para evitar grumos. Si lo prefieres puedes pasar toda la crema por un colador a otro recipiente y luego ponerlo en los moldes. Así lo hago yo, y es más práctico creo. 

4. Poner los moldes al baño maría. Yo prefiero hacerlo en el horno, pero si tienes otro método tipo olla express puedes usarlo. Llenas una bandeja de agua para que cubra al menos dos dedos la pones en el horno previamente precalentado y la dejas durante unos 45 minutos, hasta que cuaje. Como consejo te diré que cuando hagas un baño maría siempre tapes o protejas con papel de aluminio o papel de hornear la parte superior para evitar que el agua de condensación pueda mojar la crema. Hazle agujeritos al papel para que pueda escapar el vapor. Usa la función arriba y abajo. La temperatura debe ser de 125ºC. Recuerda que muchos hornos mienten con la temperatura. Hay gente que le pone más temperatura y menos tiempo. Da lo mismo siempre y cuando acabe cuajando y eso lo sabremos pinchando con un palillo (tipo magdalena), si sale limpio es que esta cuajado y podemos sacarlo del horno.

5. Ya tenemos nuestro Tocinillo de Cielo casi terminado ahora solo queda dejarlo enfriar. Para desmoldarlo no hace falta mucho, con darle la vuelta al molde será suficiente. Pero ve con cuidado, no seas valiente y tomate este último paso con precaución. Nadie quiere ver su postre tirado por el suelo o con una mala presentación. 


PRESENTACIÓN

Yo en mi casa siempre los he comido en pequeñas capsulas de magdalena en forma de cuadraditos. Pero hay quien lo sirve tipo tarta de queso así tal cual. A mi agobia comerlo así, prefiero pequeños bocaditos. Recuerda que el Tocino de Cielo es muy dulce así que ojo con los que tenga problemas de azúcar. 

¿QUÉ BEBEMOS? 

Un café iría muy bien, aunque un licor de hiervas tampoco estaría mal. 

HISTORIA Y ORIGEN

Las primeras referencias del Tocinillo de Cielo datan del 1324 y lo sitúan en un monasterio de Jerez den Cádiz. La culpa la tiene le vino. Jerez siempre fue tierra de vinos y en aquel entonce para clarificar los caldos se usaba clara de huevo, de esa acción viene la expresión clarificar las cosas o dejar las cosas claras. La clara absorbe las impurezas del vino pero la yema no servía para mucho. Las monjitas del Convento del Espíritu Santo de Jerez comenzaron a elaborar un dulce a partir de esas yemas. Por su apariencia gelatinosa le llamaron tocino y por su sabor dulce, de cielo. 
Aunque teóricamente la tradición comenzó en Cádiz hoy en día se prepara tocino de cielo por toda España. 

También se conoce a este dulce con otros nombres como Flan Chino o Tarta Capuchina, aunque la proporción de ingredientes variar. 

Curiosidad - El Candié - 
El Candié es un dulce también típico de jerez en el cual se usa vino dulce. Los ingleses de Gibraltar lo llamaban Candy Egg (dulce de huevo) y en Cádiz se traducía como Candié, tal y como lo oían. Es una variedad de Tocino de Cielo que se hizo muy popular a mediados del Siglo XX . 


OTRAS RECETAS DE MI BLOG QUE PUEDEN INTERESARTE



martes, 4 de febrero de 2014

Tarta Guinness de chocolate ¿Cómo se hace?

Hoy vamos a preparar la famosa Tarta Guinness. La Tarta Guinness es una tarta realmente espectacular, tanto en sabor como apariencia. Su bizcocho negro, su olor y sabor con recuerdos a la popular cerveza negra irlandesa Guinness y su forma imitando a una jarra con su espuma blanca son inconfundibles. Es una tarta muy fácil de preparar ideal para una reunión familiar, entre amigos o incluso para darse un capricho. Existen muchas recetas circulando por google. Yo me quedé con lo mejor de cada una para que vosotros tengáis la mejor de todas. Vamos a preparar el Pastel de cerveza Guinness





INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO
  • 250g DE HARINA DE TRIGO PARA BIZCOCHOS
  • AZÚCAR BLANCA 400g
  • CERVEZA GUINNESS 250ml (un botellín)
  • BICARBONATO 2  CUCHARADITAS Y MEDIA O UN SOBRE DE LEVADURA EN POLVO 
  • MANTEQUILLA  250g - Temperatura ambiente
  • NATA PARA COCINAR 150g
  • 3 HUEVOS L
  • CACAO EN POLVO SOLUBLE 75g 
  • ESENCIA DE VAINILLA O AZÚCAR AVAINILLADO UNA CUCHARADITA

INGREDIENTES PARA LA COBERTURA 
  • QUESO FRESCO PARA UNTAR 300g - Temperatura ambiente 
  • NATA LÍQUIDA PARA MONTAR 300ml - Tiene que estar bien fría cuando la uses
  • AZÚCAR POLVO O GLAS 150g

UTENSILIOS QUE NECESITAMOS
  • UNOS CUANTOS BOLES GRANDES PARA BATIR
  • UN CAZO
  • UNAS VARILLAS O UNA BATIDORA ELÉCTRICA DE VARILLAS
  • UN PAR DE ESPÁTULAS DE MADERA
  • UN MOLDE DESMONTABLE CIRCULAR PARA BIZCOCHOS DE UNOS 23 cm 
  • EL TAMIZADOR, CUCHARAS, CUCHARITAS, PALILLOS...    

ACLARACIONES
  • Respecto a la nata líquida. Tened en cuenta que necesitamos de las dos, para cocinar y para montar. Hay marcas que venden un tipo de nata que pone que vale para las dos cosas. Yo lo dejo caer.
  • Respecto a la cerveza... ¿Se puede usar otra marca? Pues sí. Pero la calidad y el sabor de la cerveza son la gracia de la tarta. Mientras la cerveza sea aromática, negra, suave y afrutada tendrás un buen resultado. Pero no la llames Tarta Guinness... eso no. 
  • El cacao en polvo que uso es el del desayuno, el soluble. El chocolate en polvo no es lo mismo ojo. Está muy rico pero no es lo mismo, avisado queda. 


A COCINAR!!!

Lo primero que tenemos que hacer es tener la mantequilla fuera de la nevera y el queso fresco también. Para la mantequilla podemos usar el truquito de ponerla en el microondas durante periodos de no más de 5 segundos, hasta que tenga una consistencia más manejable. Troceas la mantequilla en taquitos más pequeños, la pones en un recipiente y la dejas 5 segundos en el microondas. La sacas compruebas la textura y la vuelves a meter otros 5 segundos, así hasta que esté en el punto que debería estar si no te hubieras olvidado de sacarla antes del frigorífico. Con el queso ni se os ocurra hacer eso, locos. 

Yo os aconsejo preparar primero la cobertura. Porque así le das más tiempo para que se enfrié y tenga más consistencia. 

1. Vamos a verter 300 ml de nata para montar en un bol apto para batidora de varillas. Si no tienes batidora eléctrica puedes usar las varilla manual de toda la vida. Es un poco más cansado pero como he dicho "Yes you can!". 
Batimos la nata durante unos minutos hasta que tenga consistencia. Entonces añadimos 75g de azúcar polvo y seguimos batiendo durante unos minutos. Vamos a obtener nata montada. La reservamos en el frigo y sin perder ni un segundo vamos con el siguiente paso.



2. Ponemos en un bol en el que podamos usar las varillas el queso de untar y lo vamos mezclando manualmente con 75g de azúcar en polvo. Primero a mano y luego le metes la batidora de varillas, más que nada para no crear una nube de azúcar. Cuando esté bien mezclada y sea una crema uniforme la tendremos terminada.



3. Ahora vamos a mezclar las dos cremas. Ojo, yo os aconsejo que la mezcléis en el bol de la nata, porque está frío. Aquí no usamos la batidora, usad una espátula de repostería. Hay que mezclar con mucho cuidado y poco a poco de abajo arriba con movimientos envolventes. Si no lo hacemos así la nata perderá el aire y se os quedará una mezcla sin cuerpo y sin gracia. Tomaros un ratito para hacerlo, con cariño y despacio. Una vez terminada la tapamos bien y la metemos al frigo. Ya tenemos la cobertura lista.



Si quieres usar otro tipo de cobertura eres libre de intentarlo. Usar merengue o frosting de mantequilla son otras posibilidades, pero la de queso es la ideal. 

Bizcocho de cerveza negra

1. Ahora vamos a preparar el bizcocho de nuestra Tarta Guinness. Para ello vamos a verter en un cazo la cerveza, recuerda que son 250 ml, con un botellín te bastará. Calentamos a fuego medio bajo sin que llegue a hervir para que se evapore el alcohol. Cuando esté caliente introducimos la mantequilla en trocitos para que se disuelva con más facilidad y con un cucharón de madera removemos hasta que se disuelva por completo. Recuerda a fuego bajo y sin que llegue a hervir. Reservamos hasta que se enfríe. 



2. Mientras tamizamos la harina junto con el bicarbonato o la levadura en un bol. Tamizar en repostería es muy importante. Conseguimos airear la harina y darle más volumen, además de evitar en gran medida el efecto grumo. También tamizamos el cacao y si vas a usar azúcar avainillado es el momento de añadirlo. Mezclamos todos los ingredientes secos muy bien intentando que el color sea uniforme, el azúcar glas también. Ahora en otro recipiente ponemos la nata para cocinar y la batimos junto a los huevos con unas varillas. Si vas a usar esencia de vainilla es el momento de ponerla.





Este es el punto ideal para poner a precalentar el horno con función arriba y abajo a 180ºC.
Con lo ocupados que hemos estado seguro que ya se enfrío la mezcla de mantequilla y cerveza, que además huele de maravilla. Vamos a juntar esta mezcla junto con la de los huevos y la nata. Removemos todo bien con las varillas. Ahora vamos en el bol de la harina vamos hacer un agujero como si fuera el cráter de un volcán y vertemos la mezcla poco a poco mientras vamos removiendo con una espátula. Si lo haces con las varillas se te quedara todo apegotonado. Al poco tiempo la mezcla quedará más líquida y ya podremos usar las varillas. Removemos todo bien hasta que no veamos ningún grumo ni pegote.  



3. Vamos ahora a preparar nuestro molde que os recomiendo sea de los desmontables. Son los mejores para este tipo de bizcochos. Para conseguir que no se nos quede pegado vamos a usar un poco de mantequilla para recubrir todo el interior generosamente. Una vez lo tienes engrasado pon una cucharada de harina y ves girando el molde para que todo quede bien rebozado. Hazlo sobre el fregadero para no manchar mucho. Otro consejo es recortar papel de hornear para la base. Así será más fácil de separar y emplatar. 


Ya tenemos el molde preparado sobre la bandeja y el horno caliente a 180ºC vertemos nuestra mezcla con cuidado en el molde y lo introducimos a media altura de 45 a 55 minutos, incluso más. El tiempo dependerá del bizcocho y del horno, que no todos dan la temperatura real. A mi me llevó como hora y pico. 

La masa dentro del horno va a ser todo un espectáculo, subirá, bajara, burbujeará... A mi la primera vez me desesperó, pensé que se iba a venir abajo. Por eso mismo es tan importante el tema del molde. Debe ser circular y con poco diámetro. Si usas un molde de silicona tendrás problemas, te lo digo yo. 
Lo ideal sería tapar con papel de aluminio la parte superior para evitar que se tueste demasiado. Cuando lleve unos 25 minutos lo tapas y 10 minutos antes de sacarlo lo destapas para ir pinchando con el palillo, hasta que salga seco. Cuando esto pase ya lo puedes sacar y dejarlo reposar dentro del molde al menos una hora. Que se enfríe con tranquilidad. La tarta Guinness es una tarta sin estrés. 



4. Cuando ya se haya enfriado la desmoldamos y ya esta lista para decorar. Consejos prácticos. No la decores hasta media hora antes de servirla más o menos. Y sí la tarta va a viajar de una casa a otra... decórala en el destino. Así evitarás que te baje la nata y posibles accidentes por el camino. 

PRESENTACIÓN

Para decorarla solo debes usar una espátula y dejar caer la nata como si la espuma de la cerveza se tratase. Si quieres dejarla simétrica, bonita y perfecta también puedes hacerlo pero la idea es que semeje el aspecto de una Guinness recién puesta en su vaso alto. 



La tarta está más rica cuando han pasado unas horas desde que se ha hecho. Adquiere una consistencia más densa lejos de lo que debería ser un bizcocho. Realmente parece más un brownie, pero no lo es. 

¿QUÉ BEBEMOS?

Pues es ideal para la hora del café o del té. No, aunque quede muy gracioso no te la comas con una cerveza.
Según mi mujer el mejor maridaje para esta tarta es con un vaso de leche.


ORIGEN E HISTORIA

Por lo que he podido investigar la receta proviene de la británica Nigella Lawson. Puede que fuera la primera a la que se le ocurriese hacerla o que fuera la más rápida en publicar por escrito la receta. En cualquier caso le agradecemos a la buena de Nigella la receta de la Tarta Guinness
Por otro lado os cuento que la marca Guinness lleva elaborando cervezas desde 1759. Bueno para ser sinceros al principio no se llamaba Guinness en realidad era la cervecera St. James's Gate Brewery la que elaboró la primera Guinness de la mano de Sir Arthur Guinness. En Irlanda Guinness es algo más que una marca, es un orgullo nacional. El logotipo de la marca es un icono de los más conocidos del planeta. 

COMO SERVIR UNA GUINNESS

Ya que estamos os voy a dar unos consejos para tomar unas buenas Guinness. La temperatura debe ser de 6ºC como mínimo. A menos temperatura el frío le restará sabor. Para conseguir la espuma ideal hay que servir la cerveza muy lentamente, exactamente 119,5 segundos. Ese es el tiempo recomendado por la marca para servir una Guinness. Y por supuesto luego hay que esperar al menos 90 segundos para poder dar el primer sorbo. Es el tiempo óptimo para que el gas se estabilice y el sabor se intensifique al máximo. 

Todo esto lo he aprendido también yo mientras me documentaba. 

Espero que os animéis a probar esta fantástica Tarta Guinness. Seguro que no os arrepentís. 

Sí te ha gustado todo lo que por aquí has visto y leído no olvides seguirme en Twitter y en Facebook 



                                                    OTRAS RECETAS DE MI BLOG 


SOPLILLOS

ROSCÓN DE REYES

MAZAPÁN 



jueves, 19 de diciembre de 2013

¿Cómo se hacen las galletas de hombre de Jengibre?

Las galletas de jengibre con forma de hombre son todo un clásico de la Navidad en el reino unido y Estados Unidos.  Aquí en España somos más de turrón y mazapán pero nunca hacemos un feo a los dulces que vienen de fuera. Lo cierto es que estas galletas están muy, pero que muy ricas. Tienen un sabor muy especial gracias a la combinación del jengibre, la canela y el clavo. La forma de hombre y la decoración son lo de menos porque si no es Navidad también puedes prepararlas. La receta es muy sencilla y  te la voy a explicar paso a paso tal y como yo las hago. Espero que te guste la famosa galleta Gingerbread Man.






INGREDIENTES



  • MANTEQUILLA SIN SAL 100g
  • HARINA 250g
  • 1 HUEVO 
  • JENGIBRE MOLIDO 1 CUCHARADITA 
  • CLAVO MOLIDO 1 CUCHARADITA
  • NUEZ MOSCADA 1/2 CUCHARADITA
  • CANELA 1/2 CUCHARADITA
  • AZÚCAR MORENO 100g 
  • MELAZA* O MIEL DE CAÑA* 125g 
  • SAL 1/2 CUCHARADITA
  • BICARBONATO 1/2 CUCHARADITA 
  • LEVADURA QUÍMICA (EN POLVO) 1/2 CUCHARADITA

* Si no quieres comprar melaza o miel de caña y tienes miel en casa también puedes usarla. No es exactamente el mismo sabor pero también están muy buenas.



A COCINAR!!!


1. Lo primero a tener en cuenta es que la mantequilla debe estar a temperatura ambiente y la harina tamizada. Para eso la mantequilla debe estar una buen rato fuera del frigo, pero si en tu casa hace frío no va a reblandecerse mucho. Te doy dos consejos para evitar ese problema. Puedes rallar la mantequilla como si de un queso se tratase con un rallador normal. Eso suele ser muy eficaz. La segunda opción es calentarla en el microondas en intervalos de 5 segundos hasta que veas que se queda como una mayonesa de textura. 
En la receta yo uso azúcar moreno, también puedes usar de la normal. Pero la de caña le da un sabor y color especial. 

Mezclamos la mantequilla con el azúcar y batimos manualmente o con batidora hasta que esté totalmente integrada. No deben quedar grumitos. Esos grumos son porque no me has hecho caso y no has preparado bien la mantequilla. 


2. Añadimos a la yema de huevo y batimos hasta integrar todos los ingredientes, guarda la clara en el refrigerador para la glasa decorativa. Tamiza la harina junto con las especias, la sal y las levaduras. Lo reservamos. 

3. Ahora toca poner la melaza, o miel de caña en el bol de la masa. Poco a poco y sin dejar de batir. Tiene que quedar como una mezcla oscura y un poco pegajosa. Cuando este todo bien homogeneizado vamos incorporando la mezcla de harina poco a poco cucharada a cucharada. Si usas batidora amasadora es el momento de cambiar a las varillas amasadoras. Si lo haces manualmente tienes que poner un puñado de harina en mesa y comenzar a trabajar la masa manualmente. Incorpora la harina poco a poco hasta que la masa sin dejar de estar brillante ya no esté tan pegajosa. Verás que olor tan rico tiene la masa "galletuna".

4. Cuando tengas esté en punto adecuado haz una bola envuélvela con film transparente y métela al frigorífico durante al menos una hora. Esto te vale para cualquier galleta de molde que hagas. Conseguimos que la masa quede más compacta, menos pegajosa y más manejable. 



5. Precalentamos el horno a 180ºC función arriba y abajo. Sobre la mesa que vayas a trabajar pon papel de hornear. Ahora os explico mi método para estirar la masa, que no es nada del otro mundo pero a mi me funciona bien. Coge una porción de masa y un trozo de papel de hornear, pliégalo por la mitad. En la zona donde has hecho el pliego pon la bolita de masa y comienza a amasarla con el rodillo. De esta forma evitamos que se pegue al rodillo, que se pegue a la encimera y que la masa pierda el frío de golpe. Tienes que estirarla hasta dejarla finita, del tamaño del grosor de una llave. Es decir unos 5 milímetros. Si las haces más gordas se hincharán mucho y quedarán crudas por dentro, además no serán crujientes. 
Separa la lámina superior de papel de hornear y usa tu molde. Deja una separación prudencial entre galleta y galleta porque crecen un poco. Yo en este punto tengo que dar otro consejo. Si intentas separar la galleta con su forma del papel para ponerla en la bandeja del horno puede romperse. Yo lo que hago es recortar ese trozo de papel en el que está la galleta y ponerlo en la bandeja. Si usas los ingredientes en la proporción que yo te he puesto te saldrán mínimo dos bandejas de galletas de hombres de jengibre. 



6. Mételas al horno y déjalas en la parte central entre 10 y 15 minutos. Deben quedar doradas tirando a morenas. Las sacamos del horno y las dejamos 5 minutos sobre la bandeja, después las pasamos a una rejilla para que se enfríen y ya están listas. 
Yo, como podéis ver en las fotos conté con la colaboración de mi pinche habitual, mi hija Natalia. Es una receta divertida para los niños, te aconsejo que la hagas en familia. 



DECORACIÓN

Yo como podéis ver, no he tenido tiempo de decorarlas fueron devoradas directamente. El sabor es muy rico, la melaza y el clavo le dan un toque muy especial. Lo cierto es que de jengibre no tienen mucho. Deberían llamarlas galletas de clavo que es a lo que más huelen. 
Para decorarlas puedes usar glasa y anises. Tendrás que usar una manga pastelera con la boquilla más fina. También venden unos tubitos especiales para pintar y glasear galletas. Los encontrarás en cualquier gran supermercado. Pero si prefieres hacer tú la glasa aquí tienes la receta

GLASA DECORATIVA (Glaseado real, glasa real o royal icing)
  • AZÚCAR EN POLVO
  • CLARA DE HUEVO
  • LIMÓN
En un recipiente batimos una clara de huevo con unas gotitas de limón hasta el punto de nieve. Después añadimos azúcar en polvo y vamos removiendo poco a poco con una espátula. Debe quedar una pasta espesa y sin aire. La ponemos en una manga pastelera y decoramos. Si quieres darle color puedes usar los colorantes alimenticios de gel o en pasta, que son los mejores. No uses líquidos o te disolverán la glasa. 
Una vez apliques este glaseado hay que dejarle una media hora para que solidifique. 

VARIANTES

Hay recetas sin clavo, otras en las que se usa azúcar glaseada para todo. También puedes encontrar recetas que no llevan miel de caña, sino miel normal. 

¿QUÉ BEBEMOS?

Un vaso de leche, todo un clásico. 

ORIGEN E HISTORIA

Por lo visto la costumbre de elaborar galletas y pan de jengibre se remonta al siglo XVI en Inglaterra. Pero la forma de hombrecillo la popularizó la Reina Isabel I de Inglaterra. Usaba unas galletas que tenían una forma parecida a su persona para obsequiar a las visitas. Imagino que sería algo así...

- REINA - Hola buenas tardes
- Invitado - Hola para mi aún son buenos días, es que vengo de Alicante y tengo "jet lag"
- REINA - Ohhh Alicante? Benidorm fiesta fiesta
- Invitado - Si señora pero en Alicante hay más cosas que la fiesta y que Benido....
- REINA - Ahh Yes yes, paella!
- Invitado - Se está usted cubriendo de gloria señora reina.
- REINA - Oh my good, tu no enfades. Toma galleta! Soy mi!
- Invitado - Ché tú ¿Esta es usted? ¿Con forma de galleta? Mire le voy a decir una cosa sin ofender y desde el cariño. Con el tema de la "armada invencible" perdisteis más vosotros que nosotros.
- REINA - EAT! EAT! 
- Invitado - ÑAM! Pues doña reina, está muy rica. 
- REINA - Yes, yes. Friends? Amigos?
- Invitado - ¿Nos devuelves Gibraltar?
- REINA - Nouuuu!
- Invitado - Pues me pone cuarto y mitad de galletas para llevar y dígame cuanto le debo que no quiero tener deudas con usted. 

Obviamente esta es una dramatización de lo que pudo ser una visita de un alicantino a la Reina de Inglaterra. Los personajes que aparecen en la historia son totalmente ficticios y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 

Como curiosidades podemos recordar al famoso hombre de jengibre de la película de animación Srhek. Esa galleta es la protagonista de un cuento popular llamado "El hombre de Jengibre" escrito en 1875. El libro cuenta como un hombre de galleta de jengibre escapa del horno nada más salir y sale corriendo. Evitando a la abuela, al abuelo y a muchos otros animales de los que se va burlando en su huida. Finalmente se lo come un zorro. Yo no sé que tenían los que hacían cuentos en la cabeza en aquella época, pero no me extraña que los niños terminaran traumatizados.

Espero que os animéis a preparar galletas de hombre de jengibre, que no se os escapen del horno y que paséis una buena semana. 


Un abrazo muy grande de parte de éste que escribe y cocina. 



RECETAS DE NAVIDAD DE MI BLOG QUE TE PUEDEN INTERESAR

receta galletas de mantequilla sencilla receta galletas danesas
GALLETAS DE MANTEQUILLA
MAZAPÁN CASERO
PAN DE CÁDIZ
HASTA PRONTO Y FELIZ NAVIDAD



AVISO IMPORTANTE

AVISO IMPORTANTE