Mostrando entradas con la etiqueta donut. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta donut. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de julio de 2013

SEQUILLOS, EL ROLLO ROSCO SEQUITO

Los sequillos son típicos de la zona que yo llamo el "triángulo alimurcete". Seguro que los que sois de la zona me entendéis. Estamos hablando del punto en que Alicante, Albacete y Murcia hacen frontera. Esa zona no entiende de comunidades autónomas. Los pueblos tienen costumbres y tradiciones muy parecidas. Será por eso que siendo yo "alicantino borracho y fino" recuerdo de siempre haber visto los famosos sequillos en las panaderías de mi ciudad. Así que no le voy a poner un pueblo de origen a los sequillos. Digamos que son alimurcetenses... y me quedo "más ancho que pancho".




INGREDIENTES
  • 160 gr DE ACEITE DE GIRASOL
  • 200 gr DE HARINA DE TRIGO
  • 250 ml DE AGUA
  • 8 HUEVOS
  • 400 gr DE AZÚCAR GLASS
  • ESENCIA DE VAINILLA
La elaboración es muy similar a la de los Rollos de Amor de Jumilla. 

1. Mezclamos el agua y el aceite en un cazo grande. Cuando comience a hervir retiramos del fuego y vamos incorporando la harina tamizada poco a poco, sin parar de darle vueltas. Cuando esté todo bien mezclado lo dejamos respirar y enfriar durante un rato.

2. Ahora es el momento de incorporar los huevos. Lo haremos poco a poco, de uno en uno. Con cuidado de no cortar la masa. Para que esto no suceda te aconsejo que al mezclar siempre uses el mismo sentido de giro y no lo cambies. Añade todos los huevos menos dos, que los reservamos para el merengue. Cuando tengas la masa terminada la dejamos enfriar en el frigorífico mientras se prepara el glaseado de merengue.

3. Para el merengue vamos a necesitar la clara de 2 huevos. En un vol mezclamos todos los ingredientes con unas varillas. Tenemos que darle suficiente fuerza al brazo o la batidora como para darle volumen y coja aire, añadimos unas gotas de esencia de vainilla y seguimos batiendo hasta que tenga una consistencia cremosa.

4. Tienes que precalentar el horno a 180 ºC. Cogemos una bandeja y en ella ponemos papel de horno y un poquito de harina. Si no tienes papel de horno puedes engrasar la bandeja, es para que no se peguen.
Para darle forma a los rollos sequitos hay muchas posibilidades, yo os voy a decir dos. La primera una manga pastelera con boquilla grande. Tienes que dejarlos de tamaño donut. La segunda es colocando pegotes de masa con la cuchara y luego darles forma con el dedo mojado en agua. El agujero se hace de ese mismo modo, metiendo el dedo húmedo en el centro y haciendo el hueco.

5. Pues ahora solo queda meterlos al horno a 180 ºC media hora aproximadamente. Vigila que no se pongan demasiado morenos, si lo hacen baja la intensidad del horno. Lo ideal sería usar la función de ventilador. Los sacamos y apagamos el horno. Ponemos el merengue por encima de los rollos con todo el arte que podamos. Para que te quede bonito usa una manga pastelera de boquilla grande redonda, pero con una cuchara y a pegotones también sirve.

6. Volvemos a meter la bandeja en el horno con los sequitos ya casi listos. Solo hay que dejar que el glaseado se ponga duro. Con el calor del horno apagado debería bastar.

Ya tienes tus sequitos terminados.

PRESENTACIÓN

Los sequitos no tienen mucho que presentar, si acaso dejarlos puestos bien bonitos unos sobre otros y poco más.

VARIANTES

Yo le pongo esencia de vainilla al glaseado, pero puedes prescindir de ella. Por lo demás esta es la receta. También puedes ponerle unas gotitas de limón al glaseado opcionalmente.

¿QUÉ BEBEMOS?

Mistela bien fresquita! Los sequitos como su propio nombre indica, no son fáciles de tragar sin más. A la hora del café también es muy típico servirlos. Yo recuerdo de pequeño que mi madre los compraba en bolsas. El glaseado que se despegaba de los sequillos quedaba al fondo de la bolsa y eso era lo primero que yo me comía.

ORIGEN

Como ya te he comentado antes los sequillos en forma de rollos con glaseado de merengue por encima son clásicos de algunos pueblos de La Mancha, de Murcia y del interior de Alicante. Hay más dulces de repostería que se llaman sequillos o sequitos... pero no son el mismo. Dicen que Jumilla es el lugar de procedencia de este dulce, pero los alicantinos lo han tomado como algo muy suyo. Sobre todo en la zona de Novelda, Elda, Castalla, Petrer... son toda una tradición.

Bueno pues quien sea alicantino y no tenga un recuerdo de la infancia con sequillos es un bicho raro. Espero que todos os animéis a hacer esta receta tan fácil, ya que lamentablemente los sequillos han desaparecido de nuestras pastelerías y panaderías. Parece que ahora no existe otra cosa que no sean las cupcakes... no tengo nada en contra de ellas (yo las hago) pero nuestros dulces tradicionales son insustituibles. Tenemos que protegerlos y darles valor. Nadie lo va hacer por nosotros. Demostrad a vuestros hijos lo ricos que estaban los dulces de nuestra infancia. Que no todo son magdalenas tuneadas con figuritas de Peppa Pig.





lunes, 29 de julio de 2013

ROLLOS DE AMOR DE JUMILLA

Solo por el nombre que tiene, este dulce tradicional jumillano ya merece estar en El Plato Típico. Los Rollos de Amor son uno de los muchos secretos que guarda la repostería de la localidad murciana de Jumilla





OTROS NOMBRES
Almojábenas (en Orihuela), Roscos de Amor

INGREDIENTES

  • 250 ml DE AGUA (1 VASO Y 1/3)
  • 135 ml DE ACEITE DE OLIVA 
  • 65 ml DE ACEITE DE GIRASOL
  • 250 g DE HARINA DE REPOSTERÍA (2 VASOS)
  • AZÚCAR GLASS
  • 5 HUEVOS M
  • 1/2 L DE AGUA
  • 6 CUCHARADAS DE AZÚCAR NORMAL
  • CANELA EN RAMA 
  • LA PIEL DE UN LIMÓN, SIN LO BLANCO
A COCINAR!!

1. Mezclamos los dos aceites, el de girasol y oliva. Esto suele hacerse en muchas recetas de repostería para debilitar la potencia del sabor del aceite de oliva sin quitarle protagonismo. Ponemos la mezcla de aceite y el agua en una olla o cazo a fuego alto hasta que hierva. Entonces poco a poco con una cuchara vamos añadiendo la harina (que debías haber tamizado) y vamos mezclando hasta conseguir una masa homogénea. Esto podemos hacerlo con el cazo retirado del fuego o a fuego muy lento. Ahora toca esperar una media hora hasta que se enfríe totalmente (no lo pongas en la nevera... paciencia). 

2. Ahora viene el punto delicado y clave, añadir los huevos. Se tiene que hacer de uno en uno para que quede bien, y hasta que el huevo no está totalmente integrado en la masa no se pone el siguiente. Con una cuchara de palo, con paciencia y siempre en el mismo sentido para favorecer la mezcla. Esto es muy importante, si no lo haces es posible que no te queden bien. 

3. Sacamos la bandeja del horno y lo ponemos a precalentar a 200 ºC con la función aire si es posible. Engrasamos la bandeja y vamos poniendo pegotones de masa. Ten en cuenta que la masa resultante es muy pegajosa, puedes usar la cuchara de madera para ponerlos. En el horno doblarán el tamaño que tienen, así que sepáralos bien y no pongas más de 8 por tanda. 
Mójate un dedo en agua para darles la forma redondeada y hacerles el agujero. Así es como se hace tradicionalmente, si prefieres usar una cuchara también te servirá.
Ahora los dejamos en el horno durante unos 20-25 minutos. Recuerda, ese tiempo es con la función de aire. Además debes controlar que no se quemen, vigílalos. Si notas que se están quemando por arriba baja la temperatura, no pasa nada. 

4. Cuando ya estén bien hechos los sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre la misma bandeja. Espolvoreamos azúcar glass por encima. La cantidad ya es a gusto de cada uno, en Jumilla le ponen bastante. Como variante diré, que antes de espolvorearlos hay quien los moja con almíbar. La verdad es que así están más ricos. 

5. El almíbar es muy fácil de preparar. Se pone el agua a calentar junto con las 6 cucharadas de azúcar, la canela en rama y el limón. Se deja a fuego lento hasta que vaya reduciendo y ya tienes tu almíbar listo. Mejor aplicarlo mientras estén calientes los rollos. 


PRESENTACIÓN

En una bandeja con un papel debajo para que absorba el exceso de almíbar. Los apilamos de forma caótica. No, no son macarons, ni pastitas danesas. Son Rollos de Amor de Jumilla y no necesitan ser perfecto, porque no existen los amores perfectos, pero sí los riquísimos y dulces.

VARIANTES

Ya te las expliqué antes. Almíbar sí o almíbar no, aceite de oliva al 100% o adulterado con suavizado con girasol, más o menos azúcar glass. 

¿QUÉ BEBEMOS?

Como todo dulce manchego, la mistela, los licores de hiervas y un moscatel serían lo mejor. Con una café bien rico también van perfectos.

ORIGEN

Los Rollos de Amor son un dulce de origen árabe, aunque hay quien piensa que realmente pueda ser un dulce judío. En cualquier caso son muchas las generaciones de jumillanos que han ido pasando la receta de unos a otros hasta llegar a nuestros días. Por supuesto los monasterios de la zona también tuvieron un papel muy importante a la hora de conservar la tradicional elaboración. Ahora todos podemos disfrutar de este dulce tan exquisito y sencillo de elaborar. El nombre viene dado de que son típicos de San Valentín.

AVISO IMPORTANTE

AVISO IMPORTANTE